El momento de la despedida era inminente, tarde o temprano debía llegar y así fue el pasado 15 de Mayo frente a Santiago Wanderers en el Teniente para definir el último cupo a la Sudamericana.IMG_0127

El gesto como dicen vale más que las palabras y así fue en la celebración del único gol del partido convertido por Albert Acevedo donde gran parte del plantel incluso los que estaban en el banco abrazaron al portero rancagüino Roberto Andrés González  Beltrán.

Con más de 140 partidos jugados por la celeste, el nacido en Olivar y que tuvo pasos por Cobresal y Everton dice adiós a la actividad del fútbol profesional y que es coronado con el ansiado campeonato, la primera estrella conseguida el 2013 y la participación en la final BETO 2de la Supercopa 2014 atajando y ganando frente a Deportes Iquique, siendo el capitán reconocido por el plantel. El Beto tenía un premio que muchas veces se le había sido negado o quitado de sus manos y uno de los históricos del plantel y que vivió muchas peripecias en sus años en el club por fin tendría una alegría que nadie podría quitar al levantar 2 copas con su querida celeste.

González ya hacía historia al ser el arquero y jugador más longevo del fútbol chileno, pero que no ocultaba sus ganas de seguir y decir que estaba más vigente que nunca. Pitazo final en el Teniente y triunfo apretado frente a los caturros y pasajes a la sudamericana y sin pensarlo dos veces, el plantel se unió en un abrazo como un solo equipo que había vivido alegrías en un semestre de ensueño, pero que al final 12745454_592714010876691_6608418186103725408_ndel camino sintió el golpe más doloroso al perder el campeonato y uno de esos guerreros que muchas veces en los momentos malos, en los momentos donde O’Higgins daba que hablar para la prensa deportiva por las malas prácticas económicas, las huelgas y donde “había que poner el pecho a las balas y la mejilla para recibir los golpes”, ahí estuvo Roberto González y sacó la voz por sus compañeros y dio más que sus años por esta camiseta, sino dio la vida por los colores de O’Higgins. El mismo Beto dice que este es y será su primer amor, el cual es hincha reconocido de la institución rancagüina.

Como no olvidar los grandes gestos del Beto con la gente de Rancagua cuando antes de los partidos y precalentando y ayudando al primer arquero en la preparación del partido, recibía el 10488152_578367635644662_463505967512065636_ncariño y aprecio por parte del estadio y él en un gesto de reciprocidad agitaba sus manos en saludo al pueblo celeste o una simple sonrisa. Un hombre de origen sencillo y humilde, hijo de nuestra tierra del libertador y que con esfuerzo se supo ganar el cariño de todos los que sentimos este amor, este sentimiento descontrolado por nuestro querido O’Higgins y que sabemos que a pesar de la edad puede dar mucho todavía por el fútbol y en especial por el futuro o los que vienen de atrás y quieren que su referente sea el portero que lleva en la espalda el número 1.

Creo que decir gracias es muy poco a un hombre que lo ha dado todo por amor y como dice una frase: “se ama solo lo que se conoce”, y el Beto conoció ese amor que un día te enamora, que hace dejar todo lo que estás haciendo, que te COpa Betohace hacer locuras, que te hace sufrir, que te hace reír y llorar a la vez pero que lo llevas como la segunda piel y que quieres que este sentimiento se vaya contigo al momento de partir de este mundo y encontrarte con Dios, El que nunca suelta la bandera y el que hace que todos los despertares sean más celestes que nunca.

Decía el Beto en Mayo del 2015: Me siento muy contento de prolongar mi carrera donde siempre me he sentido a gusto”. “Mi último año de fútbol en O’Higgins lo voy a disfrutar al máximo”. Y así fue querido Beto, no dudamos que fue así. Gracias Roberto Andrés González Beltrán.

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